sábado, 28 de octubre de 2017

Mala madera 


X cada caricia q doy 
recibo del mundo invectivas, 
y la ternura q no puedo expresar 
se me acumula, se me añeja, 
en mis entrañas solitarias. 

Y es x culpa d sus vahos descompuestos 
q a veces los ojos me estallan 
en lágrimas d vinagre 
q sólo sirven para aumentar el hedor 
q me asfixia el alma. 

¡ay, ya sé q estoy podrido! 
Mi carne está leprosa, 
mi espíritu gangrenado... 
debería estar acostumbrado 
a ésa expresión d asco d la gente,
pero es tan duro resignarme 
a mi propia repugnancia; 
¡Y qé duro, Dios, q ha sido 
q vos me lo gritaras!. 

Ahora puedo decir con certeza 
q los leños d mi hoguera vital 
están verdes y mojados. 
Éste fuego ácido q tizna y humea 
no deja cenizas q guarden 
el rescoldo d un fuego dormido, 
xq estoy alimentado tan sólo 
con ramaje d ligustro y d clavel. 
(2-2-99/19:02)

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