domingo, 29 de octubre de 2017

Cuando los jardines apagan sus colores 
y los duendes somnolientos se van para hibernar, 
busco gotas d aqel tiempo sin temores 
en q tu y yo, estudiantes, sabíamos jugar. 

Los fantasmas alimentan  mi imaginación 
con las hadas irisadas d nuestra amistad, 
renovando el viejo pacto d mi devoción;  
alentando en mi alma hueca la febril ansiedad. 

Otoño grisdorado resucitando el ayer 
en los nichos abandonados d mi soledad, 
llueves tus nostalgias sobre los pobres del qerer 
hincando tus puñales con gris solemnidad. 

Como un espejismo d sustancias sombrías 
te burlas del presente d las vidas vacías. 
(27-5-02/16:35) 

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