sábado, 28 de octubre de 2017

Carrefour 


La encrucijada me sofoca, 
me asfixia, me detiene. 
¡Qé contradicción loca!, 
la libertad d tres destinos 
me demuestran el tamaño d mi mente.
¡yo... el gran soñador!, 
¡yo... el inútil inteligente!, 
y no he vivido nada 
en toda mi puta vida. 
Xq el deber siempre me obliga 
a martillarme la cabeza 
y olvidarme del qerer; 
y ver pasar las carrozas 
d los sueños ajenos, 
enclaustrado en el segundo subsuelo. 
Y para poder seguir soportando 
ésta vida mía q vivo 
es q divago y deliro, 
como un autoimpuesto castigo. 
Si entendieras cuánto deseo la muerte, 
si supieras cuánto, ¡cuánto duele!, 
tener ansias y no capacidad. 
Hay ciertas clases d ignorancia 
q se tendrían q inocular 
para protegernos a los negados, 
d todos los deseos, o más aún, 
d su raíz: Sabiduría. 
(2-1-99/18:27hs)

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