Carrefour
La encrucijada me sofoca,
me asfixia, me detiene.
¡Qé contradicción loca!,
la libertad d tres destinos
me demuestran el tamaño d mi mente.
¡yo... el gran soñador!,
¡yo... el inútil inteligente!,
y no he vivido nada
en toda mi puta vida.
Xq el deber siempre me obliga
a martillarme la cabeza
y olvidarme del qerer;
y ver pasar las carrozas
d los sueños ajenos,
enclaustrado en el segundo subsuelo.
Y para poder seguir soportando
ésta vida mía q vivo
es q divago y deliro,
como un autoimpuesto castigo.
Si entendieras cuánto deseo la muerte,
si supieras cuánto, ¡cuánto duele!,
tener ansias y no capacidad.
Hay ciertas clases d ignorancia
q se tendrían q inocular
para protegernos a los negados,
d todos los deseos, o más aún,
d su raíz: Sabiduría.
(2-1-99/18:27hs)
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