AQELLA PRESENCIA TUYA
Cómo pedirle al alba
q aclare un día q nace negro.
Cómo guardar la calma
manteniéndome firme e íntegro
si todo lo q tengo
es tu recuerdo añejo d ausencia;
si cuando voy o vengo
me acucia un no sé qé d impaciencia;
y en ocasos d néctar
q tertulian las ciegas abuelas
oigo los chicos gritar
cada tarde al salir d la escuela,
con aire ardiendo a lilas
bajo el sol aguado d impotencia;
y entre libros, d a pilas,
busco los restos d mi conciencia.
Pero el fuego nocturno
en cuyas llamaradas yo medro
no huele mas q a humo
del negruzco tizón d tus cedros.
Todo entrego x tu alma
q danza encendiendo luciérnagas
entre las flores y algas
q bordean mi infausta ciénaga.
Mas nunca hallo un reparo,
ni tan siqiera d una voz amiga
q en éste desamparo
una dulce mentira me diga.
¡ Si al menos un dejá vu
me hiciera revivir tu buena hora
q me dió la plenitud
para sobrevivir hasta ahora !
así no extrañaría
ésa luz plateada d los días
cuando era hermana mía
tu presencia, llamada Alegría.
(29-8-02/19:11)
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