INVIERNO INTERNO
Rebota el sol
en un laberinto d vidrios
d las torres porteñas,
pulverizàndose en una astro beige
q el Pampero no perdona,
refregando su cadàver congelado
contra los rostros ateridos
d los zombis d agosto.
Y yo aqì, sin rumbo
y sin saber qè hacer
excepto volver y... volver;
a casa, al trabajo; y a èsta pregunta
cargando un cuerpo
q no puedo ni regalarlo,
y una mente q asusta a los simples,
y a los otros aburre.
Serà x èsto q no soporto el frìo
y tengo q andar
disfrazado d esqimal
apenas asoma el otoño.
Por èste hùmedo frìo interno
q me enmohece
hasta los sentimientos.
(12/8/1999 - 18:31)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario